Resulta que una pareja argenta viaja a Cuba, ustedes saben, ese simpático país que tiene la mejor salud con tecnología de los años 50 y 60, donde además los yanquis envian gente a torturar (Guantánamo).
Resulta que el señor tenía un Palm, ustedes, saben, esos aparatitos a los cuáles no les asignas funcionalidades hasta después de adquirirlos, y este producto modelo 2006 de un valor aproximado de u$s 500 tiene GPS.
Resulta que Cuba decomisa el aparatito por tener GPS. Es decir, se lo queda el estado.
Sólo resta que hagan una gran pira e incendien todo lo relativo al avance tecnológico y humano, como solían hacerlo los fachistas de antaño.
Fuente: Infobae (no esperen a que lo publique página!)